Vivimos tiempos locos. En esta frenética sociedad en la que los teléfonos son inteligentes, los relojes cuentan calorías y hasta los frigoríficos hacen la compra, estamos cada vez más acostumbrados a ver cómo la tendencia es la de que todos los dispositivos aumenten sus posibilidades gracias a la inclusión de toda variedad de sensores y sistemas de comunicación. Y, sin embargo, da la impresión de que las cámaras no evolucionan en ese aspecto a la misma velocidad que otros dispositivos. En el equipo I+D+i de iDental Innovación injtentamos estar al día siempre, sobretodo en las tareas que se desarrollan en el PHOTOGRAPHY ACADEMY AWARD.

Quizás por inercia, quizás por tácticas de marketing, el caso es que los principales fabricantes de cámaras se están tomando su tiempo para incluir en todas sus cámaras algo que, en opinión del que escribe estas líneas, es fundamental en una cámara actual: la conexión wifi. Y es que en una herramienta que cuesta cientos -si no miles- de euros, no incluir una antena que cuesta apenas unos euros parece tener poca excusa, sobre todo por las enormes ventajas que aporta al usuario. Por suerte, otros fabricantes de cámaras más comprometidos con el avance tecnológico sí lo incluyen en todas sus cámaras, sin distinción de si es de gama baja o alta. Y eso brinda toda una serie de ventajas tan grandes que quiero comentártelas para que las conozcas si ya tienes una cámara con wifi o para que consideres muy en serio exigírselo a tu próxima cámara.

1. Tus fotos accesibles desde el móvil al momento

La característica estrella, especialmente en las cámaras con carácter viajero. Gracias a una app que aporta el fabricante para el Android o iOS, la cámara se comunica con el móvil para enviar las fotos que tiene en la tarjeta en cualquier momento y lugar. Sin extraer la tarjeta de memoria. Sin necesidad de un ordenador que medie. Y esto es una comodidad enorme si hay unas fotos concretas que queremos enviar o publicar sin esperar a llegar a casa, como puede ser durante un viaje o durante una sesión que queremos retransmitir.

Como pega, las imágenes transmitidas no suelen ser el archivo RAW por lo pesados que son, sino un JPG reducido para que sea capaz de transmitirse en un par de segundos al móvil. Esto limita las posibilidades de edición en nuestro smartphone, especialmente ahora que hay editores móviles capaces de trabajar RAW. Quizás en un futuro próximo den la posibilidad de enviar el archivo original.

2. Controla la cámara a distancia

Otra opción con muchísimas utilidades es la de controlar la cámara desde nuestro móvil. Y no me refiero a que sustituye a un disparador remoto; es mucho más. Desde el smartphone podemos controlar obturación, diafragma e ISO, seleccionar punto de enfoque, control del flash, balance de blancos… Y lo que es más sorprendente: ver en tiempo real y a distancia cómo saldrá la foto, a modo de liveview.

Esto nos permite dejar la cámara colocada y encuadrada en un sitio y alejarnos todo el tiempo que queramos, ya sea para salir nosotros en la foto (¡sin tener que correr!) o para hacer fotos que requieren pasar absolutamente desapercibidos (como fotos de naturaleza).

3. Muestra las fotos sobre la marcha en el ordenador

Esto quizás no le interese a todo el mundo, pero te aseguro que si te dedicas de manera profesional a las sesiones de estudio o a la docencia, ésta es una característica imprescindible. Gracias a la conexión WIFI y a un programa de ordenador (o la misma app de control si trabajas con una tablet Android o iOS) puedes transmitir en tiempo real las fotos que vayas haciendo para que se muestren en la pantalla de la tablet, ordenador o proyector, de manera que el propio modelo puede ver cómo están saliendo las fotos o las personas que te ven pueden ver lo que quieres mostrar.

Esto es algo que pueden hacer casi todas las cámaras digitales desde hace mucho tiempo a través de un cable conectado al ordenador, pero era de lo más incómodo y el cable se solía desenchufar si te movías mucho. Ahora, gracias a la conexión inalámbrica, la movilidad es total y transparente.

4. Instala apps (sí, en la cámara)

Como lo lees. Si cualquier móvil tiene un sistema operativo que permite ejecutar programas diseñados por terceras personas para ampliar sus funciones, ¿por qué no también nuestras cámaras? Y tras esta idea surgen los pequeños programas que se pueden descargar e instalar en nuestras cámaras aportándoles capacidades como creación de time lapses, startrails, filtros de color, montajes…

Por ahora sólo un par de fabricantes han optado por aportar esta capacidad, pero no me cabe duda de que, siguiendo la tendencia, todas las marcas evolucionarán el software de sus cámaras en un futuro próximo.

5. Añade la ubicación en los metadatos

Otra de las ingeniosas capacidades que puede aportar la conexión entre cámara y smartphone es prestarle información que sí es capaz de capar el segundo, como es la posición GPS. Ya que muy pocos modelos de cámaras incluyen este tipo de antena y hay a quien le puede resultar útil añadir a los metadatos de la foto la posición exacta donde fue tomada (fotos científicas, naturaleza, viajes…), se valen de que sí llevamos siempre un móvil con esta información para tomarla de él. Así, cuando se vuelquen las fotos al ordenador, podremos ver con el programa adecuado -Lightroom, por ejemplo- la posición donde fue tomada cada una sobre un mapa.

6. Porque esta lista podría alargarse en el futuro

Y es una razón que no ha de obviarse. Porque una gran verdad en el mundo de la electrónica es que el hardware ha de ir por delante del software, ya que el segundo puede mejorar y actualizarse de manera sencilla en el futuro siempre que tenga los recursos hardware necesarios. Y con esto quiero decir que en un futuro muy próximo los fabricantes quizás desarrollen nuevas funciones que podremos aprovechar sólo si tenemos un sistema de comunicación en nuestras cámaras.

Se me ocurre, por poner un ejemplo, flashes con conexión wifi, de manera que no hagan falta ningún trigger para dispararlo a distancia. Así, una misma cámara podría disparar varios flashes a la vez y controlar la configuración de éstos. O conexión directa a internet y nuestras redes sociales desde la cámara. Funciones que, estoy seguro, en algún momento serán realidad, y sólo si nuestra cámara dispone de antenas para conexión inalámbrica podrá disfrutar de ellas gracias a una actualización de firmware.

 

Credits: http://www.dzoom.org.es/motivos-camara-wifi/